Hojas arrancadas
En un baúl bajo llave, en un armario oculto. El diario del númenóreano descansa, intentando resguardarse del polvo por si hubiera de ser usado en un futuro. Aquel que lo encontrara notaría los restos de hojas arrancadas. Quizá al autor no estuviera conforme con lo allí escrito. ¿Por qué fue abandonada la crónica? Quizá el autor no tuviera tiempo para seguir escribiendo.
Muchas son las cosas que quedan por contar, cientos las vivencias por rememorar, y demasiadas aquellas que, como estas hojas, es mejor arrancar del alma. En el libro siempre quedará la marca, es imposible hacerlas desaparecer.
Las Crónicas del Señor de Rómenna no sentirán el trazo de una pluma en algún tiempo. No termino de encontrarle sentido.
Tras las hojas ausentes, una frase permanece. Algo que he aprendido hace poco de un amigo.
Muchas son las cosas que quedan por contar, cientos las vivencias por rememorar, y demasiadas aquellas que, como estas hojas, es mejor arrancar del alma. En el libro siempre quedará la marca, es imposible hacerlas desaparecer.
Las Crónicas del Señor de Rómenna no sentirán el trazo de una pluma en algún tiempo. No termino de encontrarle sentido.
Tras las hojas ausentes, una frase permanece. Algo que he aprendido hace poco de un amigo.
Quien quiera saber de Zagar, que pregunte a Zagar
